Golf x TwoJeys
Eternal Ride
Un Golf MK1, fundido y renacido en forma de joya: así convertimos el nuevo posicionamiento “Forever, desde 1974” de la marca en objeto eterno.
Project Scope
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Objetivo
Tras construir el territorio “Forever, desde 1974”, Golf necesitaba dar un paso más: dejar de reivindicar lo eterno solo desde el discurso y demostrarlo con una acción cultural tangible, relevante para las nuevas generaciones y capaz de romper los moldes de la categoría.
Idea
Después de dos campañas de reposicionamiento, Forever y Copla, Golf había empezado a recuperar su lugar como icono cultural. La marca ya no hablaba únicamente de un coche con 50 años de historia, sino de algo más grande: de aquello que permanece en un mundo obsesionado con lo último, lo rápido y lo reemplazable. Pero había llegado el momento de subir la apuesta. Decir que Golf es eterno estaba bien; demostrarlo era otra cosa.
Mientras tanto, la categoría de automoción seguía atrapada en una carrera de prestaciones, innovación y tecnología. Una conversación funcional en la que cada novedad nace casi con fecha de caducidad. Golf tenía la oportunidad de escapar de ese carril, porque su valor no estaba en parecer más nuevo que nadie, sino en haber sabido seguir siendo deseable durante generaciones. Frente a marcas que competían por el próximo avance, Golf podía competir por algo mucho más difícil de fabricar: lo eterno.
Ahí encontramos la oportunidad. Para conectar con una generación que vive la cultura a través de la moda, las colaboraciones y los lanzamientos limitados, Golf no debía comportarse como una marca de coches, sino como una marca cultural. Por eso decidimos tomar prestado un formato nativo del streetwear: el drop. Un lanzamiento capaz de generar expectativa, conversación y deseo, pero, sobre todo, de convertir el posicionamiento en algo que se pudiera tocar.
La pregunta era clara: ¿cómo materializar la eternidad? Y la respuesta llegó en forma de joya. Si los coches, por definición, no son eternos, podíamos transformar una parte de uno en algo que sí aspira a durar toda una vida. Así nació Eternal Ride: una colección de joyas creada junto a TwoJeys a partir del metal fundido de un motor original de un Golf MK1 de 1974. Una pieza mecánica diseñada para recorrer kilómetros se convertía en un objeto pensado para acompañarte siempre.
La colaboración, además, no era un simple cruce de logos. TwoJeys era el partner perfecto: una marca nacida en internet, conectada con la cultura joven y con unos fundadores, Biel Justé y Joan Margarit, que tenían un vínculo personal con el Golf MK1. Esa legitimidad hizo que la campaña no sonara a apropiación, sino a encuentro natural entre dos universos. Golf dejaba de explicar su eternidad para forjarla. Literalmente.
Implementación
La campaña se articuló bajo el concepto creativo Eternal Ride y se desplegó como un lanzamiento de moda, no como una campaña convencional de automóvil. La pieza principal jugaba con la tendencia de la luz roja vinculada al biohacking y la longevidad. En ella, Biel y Joan, fundadores de TwoJeys, junto al actor Evan Mock, reflexionaban con humor sobre qué cosas podrían hacerles vivir para siempre, hasta encontrar la respuesta en la colección TwoJeys x Golf.
El lanzamiento nació en redes sociales, combinando los perfiles de Volkswagen, TwoJeys y los canales personales de sus fundadores para construir una narrativa más orgánica, pegada a la comunidad y alejada del tono publicitario clásico. A partir de ahí, la acción saltó del contenido a la experiencia con un evento físico en la tienda de TwoJeys en Madrid, concebido como un auténtico drop y capaz de trasladar al mundo real esa sensación de escasez, deseo y pertenencia.
La amplificación se completó con una estrategia de medios que expandía la conversación más allá de las comunidades ya afines. El plan combinó OOH y DOOH para convertir el drop en un hito visible en la ciudad, CTV para trabajar cobertura y atención, y social ads y display para reforzar frecuencia, tráfico y alcance en entornos digitales. Así, Golf consiguió que una joya nacida de su historia funcionara también como un nuevo punto de entrada a la marca.
Resultados
Eternal Ride permitió a Golf convertir su posicionamiento en un objeto de deseo y entrar en la conversación de la Generación Z desde un lugar legítimo. La colección logró sold out en tiempo récord y la campaña demostró que, cuando una marca abandona los códigos esperables de su categoría, puede abrir caminos nuevos para la cultura, la consideración y el negocio.
Créditos
Volkswagen Golf
2026
Automóviles
Equipo Agencia
Bruno Basanta
Luis Conde
Natalia Carranza
Neo Galceran
Uri Fernandez
Pita Gan
Esther Escudero
Flavià Boleda
Joan Tremoleda
Sam Valiente
Helena Grau
Candela Camacho
Carla Torredemer
Lucía Elvira
Rubens Pérez
Sergi Silvestre
Xus Aparicio
Cristian Jerónimo
Joel Lloret
Xus Aparicio
Partners
CANADA
Pau Carreté
Celina Martins
Laura Serra
Christy Alcaraz
Khalil Jirari
Carles F. Galí
Sílvia Martínez
Maria Carreté
Ángela Gómez
Andrea Trenado
Anna Salgado
Max Palou
Marina M. Campomanes
Aitor Bigas
114 Studio
Pedro Vian
Julia Rossetti
Alvaro P. Posadas
Marta Ferrero
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